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Un tractor de leyenda en Don Benito

DON BENITO
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La colección de Don Joaquín García Cidoncha, (Don Benito 1919-2004) que custodiamos en el museo, es un conjunto de juguetes, miniaturas y maquetas. Se trata de una muestra de 41 piezas artesanales, fabricadas con una gran variedad de materiales: madera de nogal, latón, acero, plásticos, remaches, cabezas de alfileres, metacrilato, restos de pequeñas piezas de juguetes industriales, palillos de pinchitos, vainas de balas y un sinfín de materiales de reciclaje.
Todas las piezas artesanales  fueron depositadas en el año 2000  por su autor que de forma  asidua venía al museo a reponer o completar su querida colección.  Desde su fallecimiento sus hijos, generosamente han querido que se siga exponiendo para el disfrute de todos.
El ensamblaje, la sabia disposición manual de todos los elementos constructivos, incluidos la fundición y el torneado,  han dado lugar a: casitas de muñecas, cuadrigas romanas, vaqueros y diligencias del oeste americano. Diferentes modelos de coches de época: de yugo, de caballos; los primeros automóviles. Carros agrícolas, tractores, remolques. Aviones, helicópteros, trenes, bicicletas.  Balanzas, romanas, pesas…
La pieza seleccionada, dentro de la diversidad expuesta, ha sido sugerida por su hijo Francisco por el cariño especial que su dueño la profesaba. Se trata de una maqueta de un tractor Fordson que arrastra una vertedera de tres hojas fijas no reversibles.
El tractor Fordson fue diseñado por Henry Ford con el objetivo de conseguir una máquina fiable, barata y productiva para el agricultor. Fue el primer tractor diseñado en serie a partir de 1916. Araba a la velocidad de 4,5 Km./h. y pesaba más de una tonelada; los primeros tenían las ruedas de hierro, sustituyéndose por las de caucho  a partir de 1932.
A Henry Ford se le reconoce el mérito de haber establecido la línea de montaje en cadena; de masificar el automóvil en la sociedad y construir la Ford Motor Co. Menos relevante es el hecho de ser el creador del primer tractor desarrollado, producido y vendido con éxito comercial de la historia.
Don Joaquín, en el año 1962, en los talleres de su tío José Ruiz (en la actual Plaza de Don José María Álvarez) consiguió poner en marcha un Fordson, después de fabricar a mano un pistón, esencial para su recuperación. Hay que considerar que el modelo al menos tenía como poco cerca de 30 años. Aquel tractor funcionaba con una inyección inicial de gasolina a través de una bujía incandescente y una vez en marcha se pasaba al queroseno que le llegaba por gravedad, y era un combustible más barato.
Don Joaquín, para guardar un recuerdo inmemorial de aquel vehículo agrícola que volvió a faenar en el campo, realizó la maqueta que hemos elegido. Está  fabricada en hierro y su fuselaje es de un intenso color amarillo. Presenta toda clase de detalles, hasta los más nimios. Incluso las iniciales  de su realizador: J. G. en una pequeña placa.

tractor
Una maqueta de jugueta del tractor Fordson perteneciente a la colección de Joaquín García Cidoncha es la pieza elegida por el museo etnográfico para el mes de julio.

 


 

La colección de Joaquín García Cidoncha (Don Benito 1919-2004) que custodia el museo, es un conjunto de juguetes, miniaturas y maquetas. Se trata de una muestra de 41 piezas artesanales, fabricadas con una gran variedad de materiales: madera de nogal, latón, acero, plásticos, remaches, cabezas de alfileres, metacrilato, restos de pequeñas piezas de juguetes industriales, palillos de pinchitos, vainas de balas y un sinfín de materiales de reciclaje.

 

Todas las piezas artesanales  fueron depositadas en el año 2000  por su autor que de forma  asidua iba al museo a reponer o completar su querida colección.  Desde su fallecimiento sus hijos, generosamente han querido que se siga exponiendo para el disfrute de todos.  

 

El ensamblaje, la sabia disposición manual de todos los elementos constructivos, incluidos la fundición y el torneado,  han dado lugar a: casitas de muñecas, cuadrigas romanas, vaqueros y diligencias del oeste americano. Diferentes modelos de coches de época: de yugo, de caballos; los primeros automóviles. Carros agrícolas, tractores, remolques. Aviones, helicópteros, trenes, bicicletas.  Balanzas, romanas, pesas…

 

La pieza seleccionada, dentro de la diversidad expuesta, ha sido sugerida por su hijo Francisco por el cariño especial que su dueño la profesaba. Se trata de una maqueta de un tractor Fordson que arrastra una vertedera de tres hojas fijas no reversibles.
El tractor Fordson fue diseñado por Henry Ford con el objetivo de conseguir una máquina fiable, barata y productiva para el agricultor. Fue el primer tractor diseñado en serie a partir de 1916. Araba a la velocidad de 4,5 Km./h. y pesaba más de una tonelada; los primeros tenían las ruedas de hierro, sustituyéndose por las de caucho  a partir de 1932.  

 

 

A Henry Ford se le reconoce el mérito de haber establecido la línea de montaje en cadena; de masificar el automóvil en la sociedad y construir la Ford Motor Co. Menos relevante es el hecho de ser el creador del primer tractor desarrollado, producido y vendido con éxito comercial de la historia. 

 

 

Don Joaquín, en el año 1962, en los talleres de su tío José Ruiz (en la actual Plaza de Don José María Álvarez) consiguió poner en marcha un Fordson, después de fabricar a mano un pistón, esencial para su recuperación. Hay que considerar que el modelo al menos tenía como poco cerca de 30 años. Aquel tractor funcionaba con una inyección inicial de gasolina a través de una bujía incandescente y una vez en marcha se pasaba al queroseno que le llegaba por gravedad, y era un combustible más barato. 

 

 

Don Joaquín, para guardar un recuerdo inmemorial de aquel vehículo agrícola que volvió a faenar en el campo, realizó la maqueta que se ha elegido. Está  fabricada en hierro y su fuselaje es de un intenso color amarillo. Presenta toda clase de detalles, hasta los más nimios. Incluso las iniciales  de su realizador: J. G. en una pequeña placa.

 

Un tractor de leyenda en Don Benito