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Donan al ayuntamiento una Inmaculada que podría ser de Zurbarán

DON BENITO
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El municipio de Don Benito puede haber ganado una obra de arte de talla universal. Se trata de un cuadro cuya autoría podría pertenecer a Zurbarán o atribuible a la escuela de Zurbarán. El lienzo, denominado Inmaculada Concepción, ha sido donado por unos particulares, concretamente la familia Barroso, de esta localidad, al ayuntamiento. Por encargo del consistorio dombenitense, la empresa cacereña Gótico, dedicada a la restauración de obras de arte, ha llevado a cabo diversas tareas de reparación de la obra al mismo tiempo que un estudio de la misma, llegando a la conclusión de que se trata de una pintura del Siglo XVII con autoría atribuible a la escuela de Zurbarán.
En calidad de portavoz de la familia que ha donado el cuadro al ayuntamiento, el conocido oftalmólogo dombenitense, Jose María Barroso, explica que la obra ha llegado a la época actual porque su madre la heredó de su abuela, quien a su vez podría haber percibido la pintura como regalo procedente de Sevilla. Barroso recuerda que se pequeño contemplaba esta Inmaculada en casa de su familia en una sala que precisamente era conocida como ‘La sala de la Virgen’. Con el paso de los años, el cuadro fue deteriorándose, especialmente durante la Guerra Civil.
La empresa Gótico ha comparado este cuadro con cinco obras de Zurbarán, concretamente Santa Catalina de Alejandría y Santa Isabel de Turingia (ambas obras expuestas en el Museo de Bellas Artes de Bilbao), el Entierro de Santa Catalina (Pinacoteca de Munich), Conjunto de la Cartuja de Jerez (Museo de Cádiz) y Los Azotes de San Jerónimo y las Tentaciones (Monasterio de Guadalupe). Hecha esa comparación, Gótico observa bastante concordancia en cuanto a color y composición entre la Inmaculada Concepción de Don Benito y las obras de Zurbarán tomadas como referencia.
El lienzo presentaba antes de su restauración importantes daños. Había presencia de repintes generalizados que con el paso del tiempo se habían oscurecido. También cabe destacar los desprendimientos de policromía y antiguas roturas. Se apreciaba además que los retoques excedían en ocasiones el tamaño de la falta y pisaban la policromía original. En puntos concretos se observaba la trama de la tela debido a que el repinte se ejecutó directamente sobre la misma sin preparación.
En el centro de la obra, en forma transversal, se observa claramente la marca de una rotura del lienzo original. No era la única, aunque sí la más importante por sus dimensiones. Asimismo, el manto de la Virgen presentaba una tonalidad muy oscura, prácticamente negra, cuando al tratarse de una Inmaculada debería presentar tonalidades azules. La conclusión del análisis es que dicho manto estaba completamente repintado para ocultar las roturas y el intenso cuarteado con bordes desgastados.
Otro desperfecto importante era una gruesa película de barniz sintético degradado que con el tiempo había envejecido adquiriendo una tonalidad amarillenta. El marzo no es de la época, pero se encontraba en buen estado de conservación y guarda armonía con el carácter de la obra.
Con todos esos daños, el tratamiento de restauración ha incluido el desmontaje de la obra de su ubicación habitual, además del desmontaje del marco y del bastidor, construyendo un nuevo bastidor adecuado a las dimensiones de la obra y con cuñas. Se ha limpiado la obra con brochas suaves aspirando la suciedad acumulada en el reverso de la misma.
Concluida la restauración y el proceso de donación, la Concejalía de Cultura de Don Benito ha decidido exhibir de manera permanente este cuadro otorgándole un especio preferencial en la sala de exposiciones de la tercera planta de la casa de cultura.

cuadro de la inmaculada y los propietarios que la ceden
El municipio de Don Benito puede haber ganado una obra de arte de talla universal. Se trata de un cuadro cuya autoría podría pertenecer a Zurbarán o atribuible a la escuela de Zurbarán. El lienzo, denominado Inmaculada Concepción, ha sido donado por unos particulares, concretamente la familia Barroso, de esta localidad, al ayuntamiento.

 


 

Por encargo del consistorio dombenitense, la empresa cacereña Gótico, dedicada a la restauración de obras de arte, ha llevado a cabo diversas tareas de reparación de la obra al mismo tiempo que un estudio de la misma, llegando a la conclusión de que se trata de una pintura del Siglo XVII con autoría atribuible a la escuela de Zurbarán.

En calidad de portavoz de la familia que ha donado el cuadro al ayuntamiento, el conocido oftalmólogo dombenitense, Jose María Barroso, explica que la obra ha llegado a la época actual porque su madre la heredó de su abuela, quien a su vez podría haber percibido la pintura como regalo procedente de Sevilla. Barroso recuerda que se pequeño contemplaba esta Inmaculada en casa de su familia en una sala que precisamente era conocida como ‘La sala de la Virgen’. Con el paso de los años, el cuadro fue deteriorándose, especialmente durante la Guerra Civil.

La empresa Gótico ha comparado este cuadro con cinco obras de Zurbarán, concretamente Santa Catalina de Alejandría y Santa Isabel de Turingia (ambas obras expuestas en el Museo de Bellas Artes de Bilbao), el Entierro de Santa Catalina (Pinacoteca de Munich), Conjunto de la Cartuja de Jerez (Museo de Cádiz) y Los Azotes de San Jerónimo y las Tentaciones (Monasterio de Guadalupe). Hecha esa comparación, Gótico observa bastante concordancia en cuanto a color y composición entre la Inmaculada Concepción de Don Benito y las obras de Zurbarán tomadas como referencia.

El lienzo presentaba antes de su restauración importantes daños. Había presencia de repintes generalizados que con el paso del tiempo se habían oscurecido. También cabe destacar los desprendimientos de policromía y antiguas roturas. Se apreciaba además que los retoques excedían en ocasiones el tamaño de la falta y pisaban la policromía original. En puntos concretos se observaba la trama de la tela debido a que el repinte se ejecutó directamente sobre la misma sin preparación.

En el centro de la obra, en forma transversal, se observa claramente la marca de una rotura del lienzo original. No era la única, aunque sí la más importante por sus dimensiones. Asimismo, el manto de la Virgen presentaba una tonalidad muy oscura, prácticamente negra, cuando al tratarse de una Inmaculada debería presentar tonalidades azules.

La conclusión del análisis es que dicho manto estaba completamente repintado para ocultar las roturas y el intenso cuarteado con bordes desgastados. Otro desperfecto importante era una gruesa película de barniz sintético degradado que con el tiempo había envejecido adquiriendo una tonalidad amarillenta. El marzo no es de la época, pero se encontraba en buen estado de conservación y guarda armonía con el carácter de la obra.

Con todos esos daños, el tratamiento de restauración ha incluido el desmontaje de la obra de su ubicación habitual, además del desmontaje del marco y del bastidor, construyendo un nuevo bastidor adecuado a las dimensiones de la obra y con cuñas. Se ha limpiado la obra con brochas suaves aspirando la suciedad acumulada en el reverso de la misma.

Concluida la restauración y el proceso de donación, la Concejalía de Cultura de Don Benito ha decidido exhibir de manera permanente este cuadro otorgándole un espacio preferencial en la sala de exposiciones de la tercera planta de la casa de cultura.

Donan al ayuntamiento una Inmaculada que podría ser de Zurbarán