Modificar el tamaño de letra: Daniel González López.
Estudios:
Ingeniería en Informática – Escuela Politécnica de Cáceres.
Edad:
24 años.
¿De dónde eres?
La Coronada (Badajoz).
¿Cómo ves el futuro laboral en Extremadura/España?
Personalmente lo veo lleno de inseguridad e incertidumbre. La mayoría de ofertas de empleo se caracterizan por sus condiciones precarias y su explotación masiva. Precisamente por esa inseguridad que tenemos, tendemos a aceptar puestos de trabajo que anteriormente ni siquiera nos planteábamos aceptar ni en broma. Estamos retrocediendo a épocas pasadas y España se está convirtiendo en un país de conformistas donde se premia el mínimo esfuerzo y no el afán de superación.
¿Crees que hay soluciones? ¿Cuáles serían?
La solución más efectiva sería corregir los lastres de la mentalidad española, pero esto no es nada fácil y requiere mucho tiempo. Los empresarios tienen que apostar por personas con talento, motivación y ambiciones, aunque no tengan la experiencia laboral deseada. Si sólo se conforman con beneficios a corto plazo, nunca evolucionarán.
¿Es difícil afrontar una salida laboral fuera de España?
Para mí, lo único difícil es alejarme de las personas que más quiero y con la que comparto los mejores momentos de mi vida cada día. Respecto a lo demás, considero que hay que estar abiertos al cambio, hay que dar la bienvenida a nuevas etapas en nuestra vida y evaluar cómo maduramos, para conseguir ser la persona que queremos ser.
¿Consideras tu emigración como un hecho puntual con vuelta a corto plazo o ves el futuro muy negro en España?
Sinceramente y tal y como están las cosas, no creo que vuelva a corto plazo. En la mayoría de ofertas de trabajo en este país piden varios años de experiencia que ninguna empresa está dispuesta a ofrecerme, por lo que volver tras varios meses sería una decisión poco inteligente.
Por supuesto, visitaré a mi familia y amigos siempre que pueda, sin duda alguna.
¿Conoces a gente de tu edad que haya emigrado, vaya a emigrar o esté dispuesta a emigrar?
La verdad es que plantearse emigrar es una decisión importante y nada fácil. Conozco a compañeros míos de la universidad que, con tal de ir saliendo adelante poco a poco con un sueldo medianamente aceptable, tienen miedo al cambio y no se arriesgan a emigrar en busca de mejores condiciones.
También tengo amigos que no descartan nada en un futuro y que prefieren explorar más allá de sus posibilidades.
Emigrar es una decisión muy personal y respetable en la que influyen muchos factores, tanto internos como externos a nosotros.
Algo que quieras añadir.
Me gustaría mucho animar a todos los jóvenes que se sientan como yo a que no cierren ninguna puerta y se planteen si realmente merece la pena aceptar un puesto de trabajo mal remunerado y que no nos permita avanzar.
Es bastante duro pasar varios años de nuestra vida completamente volcados en nuestros estudios con ilusión, ganas, esfuerzo y sacrificio, para ahora tener que pagar algo de lo que no tenemos culpa.
Estamos más que preparados para ser capaces de superar cualquier impedimento que aparezca en nuestro camino. Hay que mantenerse con una mentalidad activa, inquieta e inconformista, y con ganas de mejorar y superarse constantemente.
La vida está llena de nuevas etapas. Lo que dejemos aquí, siempre estará aquí cuando volvamos. Nos esperan muchas cosas nuevas por descubrir.
Muchas gracias a ti, Raúl, por permitirme compartir mi punto de vista y a todas aquellas personas que me apoyan en esta decisión, a los que quiero con locura.

Daniel González López, ingeniero informático de 24 años y natural de La Coronada, es uno de esos jóvenes preparados de la comarca que se ven obligados a emigrar en estos difíciles momentos en busca de un futuro mejor. ¡Quién lo diría hace unos años!. En unos días volará rumbo a Irlanda. Antes de su marcha hemos hablado con él.
-¿Cómo ves el futuro laboral en Extremadura y España?
Personalmente lo veo lleno de inseguridad e incertidumbre. La mayoría de ofertas de empleo se caracterizan por sus condiciones precarias y su explotación masiva. Precisamente por esa inseguridad que tenemos, tendemos a aceptar puestos de trabajo que anteriormente ni siquiera nos planteábamos aceptar ni en broma. Estamos retrocediendo a épocas pasadas y España se está convirtiendo en un país de conformistas donde se premia el mínimo esfuerzo y no el afán de superación.
-¿Crees que hay soluciones? ¿Cuáles serían?
La solución más efectiva sería corregir los lastres de la mentalidad española, pero esto no es nada fácil y requiere mucho tiempo. Los empresarios tienen que apostar por personas con talento, motivación y ambiciones, aunque no tengan la experiencia laboral deseada. Si sólo se conforman con beneficios a corto plazo, nunca evolucionarán.
-¿Es difícil afrontar una salida laboral fuera de España?
Para mí, lo único difícil es alejarme de las personas que más quiero y con las que comparto los mejores momentos de mi vida cada día. Respecto a lo demás, considero que hay que estar abiertos al cambio, hay que dar la bienvenida a nuevas etapas en nuestra vida y evaluar cómo maduramos, para conseguir ser la persona que queremos ser.
-¿Consideras tu emigración como un hecho puntual con vuelta a corto plazo o ves el futuro muy negro en España?
Sinceramente y tal y como están las cosas, no creo que vuelva a corto plazo. En la mayoría de ofertas de trabajo en este país piden varios años de experiencia que ninguna empresa está dispuesta a ofrecerme, por lo que volver tras varios meses sería una decisión poco inteligente. Por supuesto, visitaré a mi familia y amigos siempre que pueda, sin duda alguna.
-¿Conoces a gente de tu edad que haya emigrado, vaya a emigrar o esté dispuesta a emigrar?
La verdad es que plantearse emigrar es una decisión importante y nada fácil. Conozco a compañeros míos de la universidad que, con tal de ir saliendo adelante poco a poco con un sueldo medianamente aceptable, tienen miedo al cambio y no se arriesgan a emigrar en busca de mejores condiciones.
También tengo amigos que no descartan nada en un futuro y que prefieren explorar más allá de sus posibilidades. Emigrar es una decisión muy personal y respetable en la que influyen muchos factores, tanto internos como externos a nosotros.
-¿Te gustaría apuntar alguna cosa más? Éste es el momento.
Me gustaría mucho animar a todos los jóvenes que se sientan como yo a que no cierren ninguna puerta y se planteen si realmente merece la pena aceptar un puesto de trabajo mal remunerado y que no nos permita avanzar. Es bastante duro pasar varios años de nuestra vida completamente volcados en nuestros estudios con ilusión, ganas, esfuerzo y sacrificio, para ahora tener que pagar algo de lo que no tenemos culpa.
Estamos más que preparados para ser capaces de superar cualquier impedimento que aparezca en nuestro camino. Hay que mantenerse con una mentalidad activa, inquieta e inconformista, y con ganas de mejorar y superarse constantemente. La vida está llena de nuevas etapas. Lo que dejemos aquí, siempre estará aquí cuando volvamos. Nos esperan muchas cosas nuevas por descubrir.
Muchas gracias a ti, Raúl, por permitirme compartir mi punto de vista y a todas aquellas personas que me apoyan en esta decisión, a los que quiero con locura.
-Desde NUESTRA COMARCA, gracias por compartir estos momentos de tu vida y mucho ánimo a ti y a tantos jóvenes que emprenden el difícil camino de la emigración.