Modificar el tamaño de letra: Llegan las fiestas navideñas y comienzan los reencuentros. Este es el caso de la familia Crespillo-Roldán de Don Benito quien, con la matriarca a la cabeza, la abuela Rosa, han disfrutado de un domingo soleado de campo.
Y es que, hablamos de un reencuentro en toda regla porque, de esta familia, debido a la crisis, cuatro de los siete nietos viven fuera de nuestra ciudad, repartidos por Madrid, Edimburgo, Londres y hasta Méjico.
Así que, qué mejor ocasión para comer, beber, reir, bailar, disfrazarse y disfrutar en familia de un feliz día para recordar y señalar en el calendario.
Desde nuestro espacio, una de nuestras compañeras de la prensa local y miembro de esta familia dedica unas líneas a los más queridos: "No hay palabras para describir el día de hoy, después de mucho tiempo hemos conseguido estar todos juntos. Un día que nunca olvidaré, del mismo modo que espero que nunca olvidideis que aquí estamos y que aquí estaremos esperando siempre a los que un día os fuisteis y que espero que no se alargue demasiado vuestra vuelta. Solo pensar en la cara de felicidad de la abuela dan ganas de repetir este día una y otra vez. Os quiero muchíiiiiiisimo".

Con las fiestas navideñas llegan los reencuentros. Este es el caso de la familia Crespillo-Roldán de Don Benito quien, con la matriarca a la cabeza, la abuela Rosa, disfrutaron de un domingo soleado de campo.
Y es que, hablamos de un reencuentro en toda regla porque, de esta familia, debido a la crisis, cuatro de los siete nietos viven fuera de Don Benito, repartidos por Madrid, Edimburgo, Londres y hasta Méjico. Así que, qué mejor ocasión para comer, beber, reir, bailar, disfrazarse y disfrutar en familia de un feliz día para recordar y señalar en el calendario.
Desde nuestro espacio, Ana Crespillo, una de nuestras compañeras de la prensa local y miembro de esta familia dedica unas líneas a los más queridos: "No hay palabras para describir el día de hoy, después de mucho tiempo hemos conseguido estar todos juntos. Un día que nunca olvidaré, del mismo modo que espero que nunca olvidideis que aquí estamos y que aquí estaremos esperando siempre a los que un día os fuisteis y que espero que no se alargue demasiado vuestra vuelta. Solo pensar en la cara de felicidad de la abuela dan ganas de repetir este día una y otra vez. Os quiero muchíiiiiiisimo".