| VILLANUEVA DE LA SERENA |
Este miércoles 14 de septiembre el Ayuntamiento de Villanueva de la Serena ha celebrado un pleno ordinario, en el que se ha aprobado por unanimidad de los grupos políticos presentes, denominar a la Avenida de los Deportes como “Avenida de Juan Antonio Dorado Segura”.
Juan Antonio Dorado Segura nació en Villanueva de la Serena en 1951, la misma ciudad donde vivió sus 60 años y donde ya descansa para siempre. Licenciado en Educación Física por la Universidad Politécnica de Madrid entendió el deporte como una forma de vida e imprimió su espíritu a cualquier actividad que desarrollaba, tanto en éste ámbito como en el de la educación, que fue su profesión y vocación.
Perseverante y trabajador; obstinado en conseguir las metas que se había propuesto, no descansaba hasta poder verlas y tocarlas. Ayudar a los demás, trabajar en equipo, cooperar para alcanzar los objetivos más difíciles, eran valores irrenunciables para él. La educación y el deporte fueron los vehículos de los que se valió para inculcar estos valores en los más jóvenes, a los que dedicó toda su vida. La libertad era su fin. Y alcanzó, con la misma modestia que le caracterizó en vida, sus mayores objetivos.
Su pasión fue el deporte. Lejos quedan ya aquellos años cuando se le solía ver practicando atletismo por los caminos y carreteras de su ciudad natal, Villanueva; pocos son los que puedan contar que le superaron practicando tenis de mesa en los locales de la antigua OJE. Pero sobre todo, pocos ha habido que desarrollaran una influencia a su alrededor tan grande como él. Su obra y su espíritu han quedado reflejados en el DONCEL C.P., institución que vio nacer a gran parte de los deportes que se practican o se han practicado en Villanueva: el ciclismo, el atletismo, el balonmano, el triatlón, la natación, fueron disciplinas que él fomentó y que acogidas en el seno del Club crecieron y se desarrollaron.
Pero su “deporte” fue el baloncesto, con el cual alcanzó la categoría de Maestro. Su obra no se circunscribió sólo a entrenar y dirigir al primer equipo del Club, sino que creó “escuela”: de deportistas, de entrenadores, de directivos, de apasionados por el deporte. Por eso alcanzó la categoría del “Magister”. Implantó y dirigió el antiguo P.D.M. de Villanueva. Impartió innumerables cursos deportivos. Obtuvo el Master en “Alto rendimiento” por la Universidad Autónoma y el COE. Fue miembro del grupo de investigación sobre deportes de equipo del Centro Olímpico de Estudios Superiores, etc. Sus méritos han sido reconocidos por las medallas de la Orden “Hernando de Soto” como promotor en balonmano y baloncesto, por las Medalla de Oro de la FEX de Baloncesto, la Medalla de Oro del Doncel, y la Medalla de Extremadura al deporte (modalidad “mérito deportivo”). Justo es reconocer, por tanto, que si el nombre de Villanueva de la Serena está íntimamente ligado al baloncesto se debe, en gran medida, a que entre ambos, entre Villanueva y baloncesto, se sitúa la mano y la personalidad de Juan Antonio Dorado Segura.
Cabe recordar, en su etapa de entrenador del DONCEL, durante más de un cuarto de siglo, que la actividad desarrollada por el club no se circunscribió al pabellón, encuentros, ligas o partidos semanales, sino que la sociedad villanovense, hombres, mujeres y niños, respondieron eficazmente a la llamada de un equipo que llevó el nombre de la ciudad natal de Segura por toda España. Como igualmente ejemplarizantes eran la multitud de actividades que, en su entorno, se desarrollaban. Y como si estuviese predestinado a perpetuarse la unión Villanueva-baloncesto, ahí está, para la historia mundial el nombre de José Manuel Calderón.
Juan Antonio Dorado Segura fue profesor; un docente coherente consigo mismo, fiel a sus principios, sincero y honesto con los demás. Disciplinado, meticuloso y enormemente genoroso para la enseñanza. Imposible separar, de su vida, el deporte y la docencia y a ambos –o los dos en uno solo- se entregó con la misma pasión que defendió que la base de una sociedad más justa e igualitaria radica en la educación.
La educación fue su profesión y el medio a través del cual colaboró para formar y mejorar el futuro de los jóvenes. La asignatura que impartía, Educación Física, fue una herramienta a través de la cual inculcaba los valores de una vida sana y de hábitos saludables en la población general. Confiaba en el esfuerzo, la constancia y el trabajo como las esencias de todo buen deportista y de todo buen alumno. Impartió docencia tanto en centros de Don Benito (Escuela de Maestría – IES Cuatro Caminos, Donoso Cortés, Colegio Claret) como en Villanueva (IES San José, donde ejerció hasta su último día).
Su obra como educador ha sido inmensa. Quedará su huella en éste último centro por, entre otros aspectos, coordinar con el equipo directivo una actividad muy especial: el “San José Cultural”; un ciclo de conferencias de gran prestigio que, con la línea matriz La Educación sirve para caminar, ha traspasado las aulas del IES San José. Y bajo su dirección los alumnos del centro son los auténticos artífices de la revista Vértice.
Segura ha sido, y será, de esos villanovenses apasionados por su ciudad, sus costumbres, expresiones, historia, personajes… por la forma de entender la vida de los hombres y mujeres que le han rodeado, sus paisanos. Esa pasión la fue sembrando también por su tierra extremeña -que recorrió con el mismo afán que el Camino de Santiago- para extraer siempre alguna enseñanza que depositar en sus alumnos. Así concibió y desarrolló otra actividad pedagógica: “Conoce Extremadura”, por la cual se le concedió el Premio Joaquín Sama. Entre sus metas, hasta el final, el aprendizaje cooperativo, que tantas lecturas positivas ha creado ya entre sus alumnos.
Casado con María del Carmen Murillo, con la que compartía vida, profesión y vocación educativa. Padre de dos hijos, Rubén y Gemma, a los cuales no solo dedicó su vida, sino que también les inculcó sus ilusiones, anhelos y pasiones. Ambos ejercen como profesores de Educación Física en Extremadura.
Su nombre, obras, actividades y proyectos quedan ya, para siempre, en la memoria de los villanovenses. Y a Segura, como siempre se le ha llamado, se le deberá, desde su desaparición física (3 julio 2011), que en Villanueva de la Serena el deporte se conciba no sólo como una actividad, sino que se entienda como una actitud ante la vida. Y la vida de Juan Antonio Dorado Segura irá eternamente unida al deporte.
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