Modificar el tamaño de letra: El test de saliva confirma el positivo del conductor de la retroexcavadora y el de sangre no puede determinar los niveles
El Juzgado de Castuera ya tiene en su poder el informe de toxicología elaborado por el Instituto de Ciencias Forenses de la Universidad de Santiago de Compostela relativo a las muestras en saliva y sangre del conductor de la máquina retroexcavadora implicada en el accidente sucedido el pasado 8 de mayo y en el que murieron cinco niños de Monterrubio de la Serena. Dicho informe analiza la presencia de cocaína y cannabis o sus principios activos en las muestras recogidas al vecino de Castuera que fue detenido en relación a este caso.
Los resultados en saliva de dicho informe confirman el dato positivo que se obtuvo con el test indiciario salival realizado a las 0.19 horas la noche del accidente en cocaína y cannabis. En la saliva se han detectado y confirmado niveles de cocaína y su metabolito, la benzoilecgonina, así como el tetrahidrocannabinol, principio activo del cannabis. La interpretación en saliva solo permite establecer que el consumo de estas sustancias se ha producido en las últimas 6-9 horas, si bien esto está condicionado a variables diversas, dependientes del propio sujeto, así como la pureza de la sustancia o sustancias a las que ha estado expuesto. Todo ello se debe a que los agentes químicos sufren en nuestro organismo un proceso metabólico en el cual las sustancias se van transformando y eliminando del mismo al cabo del tiempo.
El laboratorio resalta que el momento de los hechos, es decir, del accidente, está fijado a las 21.15 horas del 8 de mayo y la muestra de saliva se obtuvo a las 0.19 horas de esa noche (ya del 9 de mayo), es decir, tres horas y cuatro minutos después. En ese sentido, según el informe “los datos científicos aportados por diversos autores y nuestros datos permiten afirmar que los niveles encontrados en saliva están relacionados con una exposición en las últimas 6-9 horas previas a la toma de la muestra analizada, sobre la base de la literatura científica citada”.
En las dos muestras de sangre se ha cuantificado el metabolito de la cocaína (benzoilecgonina), “lo cual es una confirmación de la exposición previa a la misma, pero no se ha podido cuantificar la molécula de cocaína. Esto se justifica por el tiempo transcurrido entre el momento de los hechos y la toma de sangre, lo que contribuyó a la biotransformación de la molécula de cocaína en su metabolito, y a la imposibilidad de cuantificarla por estar a niveles más bajos que el límite de cuantificación de nuestro método analítico”.
Asimismo, el informe de Santiago no ha encontrado niveles detectables de tetrahidrocannabinol en las dos muestras de sangre analizadas, lo cual, a juicio del catedrático de toxicología, Manuel López Rivadulla, autor del citado informe, “es también debido al tiempo transcurrido, que fue suficiente para que los procesos de biotransformación eliminasen dicho compuesto hasta límites indetectables con nuestra metodología”. López Ribadulla señala igualmente que “los valores obtenidos en la sangre hay que interpretarlos con precaución, habida cuenta que la muestra fue tomada a las 3.30 horas, es decir, tres horas y 11 minutos después de la muestra salival, y seis horas y quince minutos desde el momento del accidente”.
El laboratorio de Santiago de Compostela concluye por tanto que “la presencia y confirmación de los tres compuestos químicos en la saliva es claramente significativa de una exposición reciente a dichos compuestos, y el hecho de no poder determinar los niveles en sangre se debe al tiempo transcurrido entre los hechos acaecidos y la toma de muestra de la misma”.

El test de saliva confirma el positivo del conductor de la retroexcavadora y el de sangre no puede determinar los niveles, según el informe de toxicología de la Universidad de Santiago.
El Juzgado de Castuera ya tiene en su poder el informe de toxicología elaborado por el Instituto de Ciencias Forenses de la Universidad de Santiago de Compostela relativo a las muestras en saliva y sangre del conductor de la máquina retroexcavadora implicada en el accidente sucedido el pasado 8 de mayo y en el que murieron cinco niños de Monterrubio de la Serena.
Dicho informe analiza la presencia de cocaína y cannabis o sus principios activos en las muestras recogidas al vecino de Castuera que fue detenido en relación a este caso.Los resultados en saliva de dicho informe confirman el dato positivo que se obtuvo con el test indiciario salival realizado a las 0.19 horas la noche del accidente en cocaína y cannabis.
En la saliva se han detectado y confirmado niveles de cocaína y su metabolito, la benzoilecgonina, así como el tetrahidrocannabinol, principio activo del cannabis. La interpretación en saliva solo permite establecer que el consumo de estas sustancias se ha producido en las últimas 6-9 horas, si bien esto está condicionado a variables diversas, dependientes del propio sujeto, así como la pureza de la sustancia o sustancias a las que ha estado expuesto.
Todo ello se debe a que los agentes químicos sufren en nuestro organismo un proceso metabólico en el cual las sustancias se van transformando y eliminando del mismo al cabo del tiempo.El laboratorio resalta que el momento de los hechos, es decir, del accidente, está fijado a las 21.15 horas del 8 de mayo y la muestra de saliva se obtuvo a las 0.19 horas de esa noche (ya del 9 de mayo), es decir, tres horas y cuatro minutos después. En ese sentido, según el informe “los datos científicos aportados por diversos autores y nuestros datos permiten afirmar que los niveles encontrados en saliva están relacionados con una exposición en las últimas 6-9 horas previas a la toma de la muestra analizada, sobre la base de la literatura científica citada”.
En las dos muestras de sangre se ha cuantificado el metabolito de la cocaína (benzoilecgonina), “lo cual es una confirmación de la exposición previa a la misma, pero no se ha podido cuantificar la molécula de cocaína. Esto se justifica por el tiempo transcurrido entre el momento de los hechos y la toma de sangre, lo que contribuyó a la biotransformación de la molécula de cocaína en su metabolito, y a la imposibilidad de cuantificarla por estar a niveles más bajos que el límite de cuantificación de nuestro método analítico”.
Asimismo, el informe de Santiago no ha encontrado niveles detectables de tetrahidrocannabinol en las dos muestras de sangre analizadas, lo cual, a juicio del catedrático de toxicología, Manuel López Rivadulla, autor del citado informe, “es también debido al tiempo transcurrido, que fue suficiente para que los procesos de biotransformación eliminasen dicho compuesto hasta límites indetectables con nuestra metodología”.
López Ribadulla señala igualmente que “los valores obtenidos en la sangre hay que interpretarlos con precaución, habida cuenta que la muestra fue tomada a las 3.30 horas, es decir, tres horas y 11 minutos después de la muestra salival, y seis horas y quince minutos desde el momento del accidente”.
El laboratorio de Santiago de Compostela concluye por tanto que “la presencia y confirmación de los tres compuestos químicos en la saliva es claramente significativa de una exposición reciente a dichos compuestos, y el hecho de no poder determinar los niveles en sangre se debe al tiempo transcurrido entre los hechos acaecidos y la toma de muestra de la misma”.